Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 19 octubre 2009

Estos tres restaurantes son realmente uno, en los 90 se regeneró esta zona de Pinedo, construyendo varios módulos (más simples y feos imposible) en la zona al sur del núcleo “urbano”. Es un sitio para la gente de Valencia, porque las vistas no son las mejores (playa algo estropeada, el puerto en primer plano), pero está cerca (5 minutos en coche por cualquier de las dos salidas de Pinedo, llega el 14 y el 15). Estan en el camino Montañares, Pinedo, Valencia, aquí (en el párking de la rotonda, al norte, el Tropical. Hacia el sur, los otros)

En fin, al tema. Para empezar, con sol o buen tiempo, es obligatorio reservar o ir pronto (antes de la hora de comer, pongamos las 12), no es que sean pequeños, pero tampoco enormes, y siempre es mejor comer cerca del mar.

La carta se compone de entrantes/tapas (puntilla, bravas, calamares, etc), paellas variadas (de Bogavante y de Langosta incluidas, pero no espectaculares), arroces melosos, fideuas, carnes y pescados. Todo bien presentado, buen trato y sin queja alguna del sabor.

Las raciones son suficientes, se tiene en cuenta que no comen leones y que se va a pedir algún entrante. Como ejemplo, dos adultos con puntilla y una paella comen perfectamente, con el estómago bien lleno… eso si, pagando entre 50 y 60 euros, sin vino. Y es que este puede ser quizás su punto más flojo (junto al entorno, que es mejorable), el precio quizá sea algo excesivo teniendo en cuenta que comemos en sillas y mesas de plástico y que no estamos precisamente en la mejor playa de Valencia.

Anuncios

Read Full Post »

He añadido el “barato” porque el nombre es muy simple, es como llamarle a un bar: “Bar de Plancha y Sartén”.

En fin, este buffet chino reconvertido (Peris y Valero 158, Valencia, aquí) es un buffet chino normal, con su sushi, sus tallarines, sus gyozas, sus patatas bravas, etc. Al que le han añadido una plancha y unos pocos ingredientes para wok…. para quién no lo sepa, vas con tu plato, coges brchetas de carne, de gambas y una chuleta y te la hacen en la plancha delante de ti (si te apetece esperar, tarda unos 5 minutos) o bien coges trocitos de carne, de cebolleta y de setas, eliges salsa y otro cocinero te lo hace (en la cocina en este caso, nos quedamos in ver el espectacular wok y su fogonazo). Por último, algo de postre muy básico (fruta, postres de Mercadona y alguna tarta).

Vamos, nada que destacar ni que criticar en exceso, su precio es algo menor de lo habitual en esta nueva moda (7€ comidas, 9€ cenas y fin de semana), y sólo vale la pena si vives muy cerca. De este estilo, los mejores son los Wok Qing (aquí por ejemplo) o los pioneros Shintori Teppanyaki (aquí uno de ellos).

Read Full Post »

Muerde la pasta

Cuando de pequeño iba a un buffet, echaba de menos más variedad de pasta: macarrones y espaguetis, con la misma salsa, era un poco simple… esta frustración se mantuvo hasta que conocí Muerde la pasta (CC Bonaire, Aldaia, Valencia, en concreto aquí).

Muerde la pasta se encuentra en el núcleo central, donde están las cines, en la planta baja. Es un buffet de precio contenido entre semana comidas, pero algo caro noche y fines de semana (10.70€ con IVA, algo que no incluyen en su publicidad, mal hecho). Pero eso si, si tienes buen saque o te gusta la pasta, te encantará. Tiene buffet de ensaladas (al estilo Fresc Co., pero algo menos variado y la carlota rallada de bote es horrible), platos “normales” (pollo con salsa de limón, berejenas gratinadas, pescado en salsa, carne, etc.), lasaña (la de verduras está mala, todo hay que decirlo)… y por fin el plato fuerte:  pizza y pasta. Las pizzas bien, nada que objetar ni que admirar, la carbonara estás buena pero no mejor que en otros sitios… pero las pastas son muchas y variadas, unas 3-4 clases rellenas y unas 5 entre espaquetis negros, macarrones gigantes, carbonara, ruedas con verduras, tallarines… todo caliente gracias a unas lámparas halógenas (que calientan pero no queman como en algunos chinos). Si te has quedado con hambre, de postre hay unos vasitos de helado, frutas, otros con panacota, tartufo, tiramisú (correcto, no espectacular) y profiteroles con chocolate caliente (sirope realmente, pero en fin…).

Tras leer esto, quizá no os haya convencido (tampoco era mi intención), pero tiendo a ser excesivamente crítico con los sitios que más me gustan, y este lo es. Os lo recomiendo, no conozco nada igual por Valencia (abrirán uno en Neutopía allá por el …. 2017?).

Read Full Post »

images

Por primera vez, fuimos a Sitges para disfrutar del festival. Sin escatimar y de novatos, debo decir que ha sido un éxito…. como la estructura de la redacción nunca fue la mío, voy a poner cosas sueltas, seguro que alguna le son de utilidad a alguien.

– No dudéis en alojaros en el Meliá Sitges, por 115€ dos personas, dos noches, vale la pena estar a 1 minuto de la sala de proyección principal. Estaréis envueltos totalmente, con famosillos y demás a escasos metros. Un lujo. El coche, o bien en el párquing (Nota para el hotel: no queda nada bien señalizarlo cutremente con un folio hecho en Word, de noche nos e ve y se confunde con focos, posters, gente haciendo cola… si sabéis que acogéis un festival, gastaos los duros, que cuesta poco) o dando una vueltas acabas encontrando sitio a menos de 2 minutos. En tren también se puede ir, sin problema.

– Si vuestras pelis son de las salas de Retiro o Prado, ya casi que mejor en el centro… en todo caso, todo está muy cerca: carretera, hoteles, cines, tren, restaurantes… 10 minutos andando y ya me estoy pasando.

– En la sala principal, las butacas de enmedio están reservadas… hasta que se apagan las luces, cuando se produce un buitreo lógico de los que nos hemos conformado con los extremos. Aún así, los extremos no son malos, se ve bien y las filas de delante no tapan en exceso… algo que si pasa en el Retiro.

-Y hablando de salas, las colas no podían faltar. En el auditorio, si una peli empieza a las 20:30 quiere decir que a esa hora empieza a entrar la gente… una cola que puede llegar a rodear la mitad del hotel, a las 20:40 empeiza la presentación y a y 45, la peli (o el corto que toque). Vale la pena hacer la cola? Yo diría que no, hay que ser MUY fan para comerte una hora de pie que te garantice una visión ligeramente mejor… para eso, casi mejor compra un VIP o similar. En el Retiro, la peli comieza la hora exacta, no lleguéis tarde, os tocará sentaros al final.

– Comer y cenar… vamos a ver, si coges dos pelis seguidas, no hay tiempo, tienes una carpa fuera del auditorio con bocatas algo caros pero de un tamaño muy respetable (si comes poco, te sobrará), así que podrás comer/cenar en la cola. Si te dejas 2 horitas de margen, acércate a los sitos que hay a mitad camino entre el hotel y el centro, o directamente a las decenas de sitios del centro: italiano, argentino, japonés… mil sitios.

– Playa? Si, si el tiempo acompaña, es viable y apetece, nos hizo hasta calor, mucho calor (30º). A 5 minutos andando hay playas para aburrir.

Y por último, el tema en si, el festival. Es mejor informarse muy bien antes de comprar las entradas, pero si tienes los días justos… hay lo que hay. Una pena que no hagan bonos o packs, sería una forma de incentivar el turismo.

De lo visto, Pandorum está muy bien, Grace también, y por supuesto, The Children. En el lado malo, los monótonos cortos de vampiros (están de moda de nuevo) y Chan-wook Park, que nos torturó a todos con una película (Thirst) que si durase 90 minutos sería aceptable, pero durando más de dos horas se hace infumable. Que de un festival así salga la gente echando pestes y se oigan tímidos aplausos con el autor presente, dice mucho de su creación.

Otras cosas cursiosas del festival, han sido ver a la gente aplaudiendo masacres, silbando anuncios penosos (el responsable de la campaña de Ben & Jerry’s debería estar nominado) o gritando “focos, foco!” Porque las letras de los créditos iniciales estaban un 0.0001% difuminadas.

Read Full Post »

La llantia dorada

“Un sitio muy chulo, romántico y para comer bien” Pues a ver, si y no… me explico, La llantia dorada (c/ Hierba 4, Valencia, por aquí) es un sitio pequeño, muy pequeño, es un pasillo con mesas a cada lado, para comer de 2 a 4-6 personas… es cierto que da intimidad, pues no comes al lado de nadie y no se lleva a montar follón por cantidad de comensales, pero no creo que destaque por eso. Destaca por su cocina, una mezcla oriental y occidental bastante curiosa… no deja de ser un restaurante marroquí suave, adaptado, pero no por ello resulta menos interesante.

Para juzgar bien, id de noche, de mañana sólo hay menú (a 10€, buena comida), la carta tiene muy buena pinta.

La atención no es mala, sólo un camarero, pero es suficiente. No agobia, que se agradece.

Read Full Post »